Mariana Cevallos

“Nuestra piel”

Mariana Cevallos, fotógrafa seleccionada en la categoría de emergentes con el proyecto “Nuestra piel”. Mariana nos habla sobre este proyecto que aun esta en proceso junto con otros más.



MC: Desde que era niña me sentí interesada por la fotografía, en aquel entonces tenía una cámara kodak compacta de mi madre y hacía fotos de todo lo que me rodeaba. Con los años supe que eso era lo que quería hacer con mi vida y decidí estudiar diseño fotográfico en La Metro. Durante la carrera siempre me sentí especialmente interesada e involucrada en la fotografía documental y la mayoría de mis trabajos académicos iban por esa línea. 

La idea del proyecto “Nuestra Piel” surgió cuando aún estaba estudiando, siempre me he sentido preocupada por las temáticas sociales relacionadas directamente a la mujer y el tema de la imagen corporal es realmente un conflicto social enorme. Creo que para nadie es un secreto que las mujeres estamos constantemente bombardeadas por los estereotipos de belleza, pero con mi proyecto quise dar una forma distinta de ver, una forma positiva de abordar la imagen de la mujer, dando la oportunidad de reconciliación y creando un espacio de liberación y paz entre las participantes y sus cuerpos.


Creo que en su mayoría, los proyectos personales nacen de una necesidad íntima, personal precisamente. En mi caso mi relación con mi cuerpo fue durante muchos años completamente negativa, de odio. Por esto sentí que a través de otras mujeres y sus historias podía no solo ayudar a sanar sus propios conflictos con la fotografía sino también ayudarme a mí misma.

La revolución comienza en cada mujer, con su cuerpo, su forma de entenderse y más que nada su forma de amarse. Mi relación con mi propio cuerpo ha sido una travesía compleja, por un lado la inherente sensualidad de la mujer que me permite descubrirme hermosa en la comodidad de mis espacios seguros e íntimos, por otro, la constante presión mediática que te bombardea con estereotipos de lo que significa una “mujer hermosa”. Esta ambigüedad impulsó el deseo de indagar en la relación con el propio cuerpo y la percepción de belleza de otras mujeres, sus formas de verse y amarse.



FA: ¿Cuáles fueron los retos con los que te encontraste al realizar el proyecto y cuánto tiempo te ha tomado desarrollarlo?

MC: Llevo alrededor de siete meses trabajando en el proyecto y seguiré por mucho tiempo más. Creo que han surgido bastantes retos de diferente magnitud en estos meses. Antes de comenzar a fotografiar investigué mucho, leí mucho sobre los conflictos de autoestima, la imagen corporal en Latino América y sobre distintos proyectos que se están realizando en el mundo ligados a esta misma idea. Leer tanto sobre esto y sentirme desconectada emocionalmente de mi cuerpo era exhaustivo pero poco a poco me sirvió a mí como mujer y por supuesto a la forma de desarrollar el proyecto. Después la convocatoria fue complicada. Muchas mujeres estaban interesadas pero al comprender que las fotografías eran en ropa interior desistían. Creo que hubieron mujeres que no se sentían con el valor suficiente para posar así, y muchas más tenían un conflicto moral al respecto, aún se asume como algo condenable el que la mujer se sienta en libertad de mostrarse como es.


Finalmente cuando ya tenía un grupo de mujeres confirmadas, tuvimos problemas con algunas de ellas durante las sesiones de fotos. El momento de estar frente a cámara y conversar sobre sus experiencias con su cuerpo la emoción las sobrepasaba, había llanto, vergüenza y al final no se podía realizar las fotografías. De todas formas cada una de las experiencias que tuve y tengo con las mujeres que conozco es valiosa para mí. Las conversaciones y la empatía que tuve con la mayoría de ellas han sido maravillosas. Para mí, el hecho de conversar y apoyarnos entre nosotras es fundamental en el proceso, tanto como fotógrafa como para ellas como participantes.



FA: ¿Cómo ves la fotografía documental en el Ecuador?

MC: Creo que la fotografía documental está teniendo un gran avance y desarrollo en el país. Conozco el trabajo de muchas mujeres dedicadas al área documental, preocupadas por temas no tan explorados y más que nada con ideas nuevas e iniciativas positivas. Considero que está en un momento de crecimiento dónde cada vez más personas nos involucramos completamente, pensando en la fotografía como un trabajo profundo, de investigación, de aporte a la sociedad y más que nada dándole todo el tiempo necesario a nuestros proyectos. Todo el material que se está produciendo en esta línea es sumamente sólido e importante y más que nada formará parte de una narrativa futura de lo que se vivió y sintió social y políticamente en el país.

Me parece que estamos viviendo un momento importante para la fotografía con constantes talleres, charlas y encuentros de gran magnitud donde se puede crear y consumir ideas y formas del ver el mundo.


FA: ¿Nos quieres contar acerca de nuevos proyectos que tengas en mente u otros proyectos que hayas realizado en tu trayectoria?

MC: Como mencioné aún estoy trabajando en “Nuestra Piel” y seguiré haciéndolo por más tiempo, quiero llegar a crear un trabajo sumamente sólido y grande, es un sueño muy personal. También estoy trabajando en mi proyecto “Warmi” que de hecho fue mi trabajo de titulación. Está enfocado en la belleza de las mujeres indígenas entendida desde su punto de vista, colocándolas como protagonistas completas del desarrollo del proyecto donde a través del retrato busco mostrar el concepto de belleza que tienen estas mujeres de sí mismas. En cuanto a proyectos nuevos, tengo algunos en mente, todos relacionados a la mujer pero aún no los pongo en marcha.