Martina Orska

“Manchakuy”

Martina Orska, fotógrafa seleccionada en la categoría de profesionales nos cuenta sobre su relación con la fotografía y que la motivo a realizar su proyecto “Manchakuy”.


MO: Mi acercamiento a la fotografía empezó en mi adolescencia, nada muy transcendental, la verdad solamente me gustaba documentar lo que estaba viviendo.  Lo que si me doy cuenta ahora, cuando veo esas fotografías con aires adolescentes es que siempre tuve un particular acercamiento al color.

La idea de “Manchakuy” nace a partir de una recopilación de escritos que hice durante cuatro años, tiempo por el que estuve danzando entre la depresión y la ansiedad. Estos escritos fueron transformados a imágenes en la selva del Cuyabeno. La selva solía ser el único lugar donde me sentía feliz y tranquila. Por esta razón me pareció interesante volver y llevar mi tormentoso interior al lugar donde iba para escapar.  Una vez en la selva me dejé llevar por lo que alguna vez describí como “la locura misma”  convirtiendo la desolación en fotografías.


He escuchado del miedo a morir pero yo tengo miedo a vivir. Me habían hablado del miedo a la oscuridad, pero no del miedo a mi oscuridad. No me reconozco en mi propio reflejo. Es como si mi alma no encajara dentro de mi cuerpo. Me siento incompleta. Me tiemblan las piernas y no puedo levantarme.  No puedo moverme; estoy presa dentro de mi. Quisiera taparme los oídos y no escuchar, pero no funciona porque mi cabeza desconoce el silencio. Soy muda, incapaz de entablar un diálogo, solamente puedo ver a través de la distorsión. Quiero esconderme, quiero correr, quiero morir.



Siento que me falta el aire y no puedo respirar. Es como estar envuelta en el soplo de un gigante  siento mi cuerpo, frágil y desprotegido, chocar contra un árbol. El árbol soy yo; mi ser más oscuro, más triste, más vulnerable que me vuelve una víctima sin serlo. Ese otro yo desea que me revuelque en mi  tristeza, que el dolor sea la llama que me  mueve y que me paraliza. Desea que mis lágrimas inunden la  cama, el  baño, el cuarto, el jardín, el bosque,  y entonces se que la depresión ha vuelto… No entiendo cómo es posible, si hace una semanas todo era luz e ilusión, sentía un impulso de vida. Regresé a la sombra del hoyo, aquel que no tiene final, en el que la  única luz es la muerte.



Una vez más la depresión, una vez más la ansiedad. Una vez más de despertar con la almohada empapada. La ansiedad es la locura misma, una plaga que invade mi  cuerpo y me desgarra.  A la mirada del resto estoy bien, pero mi alma, invisible, está rota.


Me río cuando pienso que me paraliza contestar una llamada, salir de la cama o manejar. Me río aunque no es gracioso; soy el personaje de una tragicomedia, de mi propio infierno.



FA: ¿Cuáles fueron los retos con los que te encontraste al realizar el proyecto y cuánto tiempo te ha tomado desarrollarlo?

MO: Mi hermana y los bichos no tienen ninguna clase de relación cercana. Varias veces me dijo que no iba a acostarse o sentarse en lugares donde podrían salir hormigas o arañas. Fue un gran reto trabajar con alguien con quien tienes tanta confianza (risas). El panorama es este: dos hermanas en la selva, cargando una cámara, la mochila de la cámara por si acaso tenga que cambiar de lente, puestas poncho, sudando, llenas de picados, en botas y yo hablando de mis épocas de tristeza.

La verdad las imágenes las tenía impregnadas en mi cabeza, lo único que necesitaba era replicarlo y dejar que fluya con el ambiente y los elementos selváticos. Los retos con los que me encontré fueron técnicos, climáticos y de actitud (de la chiquita).



FA: ¿Cómo ves la fotografía documental en el Ecuador?

MO: Creo que hay muchos fotógrafos talentosos los cuales están contando historias de mucha importancia para nuestra esencia como ser humano, no necesariamente relatos positivos pero algunos que muestran nuestra crudeza. Por otro lado, he visto que fotógrafos toman un rumbo que parece documental pero que roza con la fotografía de autor. Me parece un género muy interesante y tengo mucha curiosidad de ver lo que será de ello en el futuro.



FA: ¿Nos quieres contar acerca de nuevos proyectos que tengas en mente u otros proyectos que hayas realizado en tu trayectoria?


MO: Por el momento no tengo nuevos proyectos en mente. Estoy a días de empezar un viaje por el África y quiero explorar otros tipos de fotografía en los cuales no he incursionado. Estaré viajando por seis semanas y me compré un nuevo lente que a ratos me arrepiento porque pesa demasiado. Creo que ese es mi proyecto, dejar que la fotografía me sorprenda.